15 Enero 2009
Hoy voy a colgar una especie de historia, que encontré hace tiempo en internet, y que cuando tengo ganas de reirme, la vuelvo a leer. Es antigua pero es buenísima.
Va Franco, resucita, y se encuentra con el vigilante del Valle de los Caídos:- " Pero, ¿cómo es posible? – pregunta el vigilante.
- ¡Deje de extrañarse y dígame! ¿Quién manda ahora en España?
- Mandan los suyos, Excelencia. Mire, de presidente, Aznar.
- ¡Buen periodista Manuel Aznar Zubigaray! Escribió “Historia Militar de la Guerra en España”.
- ¡No! El nieto del periodista.
- ¿Quién es el portavoz del Gobierno?
- Pío Cabanillas.
- ¡Muy inteligente, si señor! ¡Cabanillas Gallas! ¡Mi ministro de Información!
- No, el hijo.
- ¿Quién está de embajador en Marruecos?
- Arias Salgado.
- ¡Bien! Mi otro ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado.
- ¡No! El hijo.
- ¿Y cómo van las relaciones con los marroquíes?
- Hay algunos problemas con la inmigración, pero el Gobierno ha encargado a Fernández Miranda de esos asuntos.
- ¡Hombre, Torcuato! ¡Muy acertado para el cargo!
- ¡No, no, no! El hijo, Enrique.
- ¿Y quién anda por Castilla-La Mancha? ...como me gustaba cazar por sus inmensas fincas ...
- Adolfo Suárez.
- Muy buena elección, a ese chico, Adolfo, le nombré Secretario General del Movimiento y tenía un futuro prometedor. Podría haber llegado mucho más, incluso a Presidente del Gobierno, y no conformarse con una región.
- No, mi General, es el hijo, Adolfo Suárez Illana.
- ¿Y en Vascongadas y Cataluña, cómo van las cosas?
- Ahora las regiones se llaman autonomías y el ministro que las coordina es Jesús Posada.
- ¡Posada Cacho! Mi fiel gobernador civil de Soria.
- ¡No! El hijo. Y Oreja es el representante del partido del Gobierno en Vascongadas.
- ¡Hombre, mi fiel Marcelino!
- No, el sobrino.
- ¿Y en Justicia, quién está ahora?
- Hay uno nuevo, no me acuerdo como se llama, pero antes estaba Mariscal de Gante.
- ¡Bien! Mi Director General de Régimen Jurídico de Prensa, Jaime Mariscal de Gante.
- ¡No, tampoco! La hija, Margarita.
- Y en la Puerta del Sol, en la sede de Gobernación ¿quién está?
- Un buen amigo de los socialistas, Ruiz.
- ¡Pero..., imposible! ¿Cómo mi portavoz, Victor Ruiz Albéniz, va a ser amigo de los socialistas?
- ¡No! Es el nieto. Alberto Ruiz Gallardón.
- Bueno, y en Galicia, dime: ¿Quién está en mi Galicia natal?
- Fraga.
- ¿El nieto?
- No... ¡¡¡ El de siempre !!!"
servido por Martín
22 comentarios
compártelo
14 Enero 2009
-Dígame.-Dijo Yolanda al descolgar el teléfono.
-¿Buenos días, es la empresa Citrónix S.A?-respondió una voz grave.
-Sí, es aquí.
-Soy el sargento Rodríguez de la guardia civil y quisiera hablar con algún responsable.
-Tendrá que hablar conmigo, señor Rodríguez, soy la secretaria de dirección.-Yolanda se puso sería, cuando supo con quien hablaba.-Nuestro director, se encuentra de viaje.
-De acuerdo ¿Trabaja con ustedes el señor Nicolás Ruiz Montes?
-Sí, trabaja aquí, ¿Ha ocurrido algo, sargento?-preguntó Yolanda con preocupación.-Hoy no ha venido a trabajar y no ha avisado.
-Sí que ha ocurrido, sí.-Rodríguez, se aclaró la garganta - El señor Nicolás, ha fallecido.
Yolanda palideció.
-¿Sigue usted ahí?-Preguntó el sargento.
-Sí señor, sigo aquí.
Yolanda, no conseguía asimilar la noticia que le acababan de dar, Nicolás llevaba trabajando en aquella empresa quince años y para ella había sido un hombre muy importante. No hacía mucho, tuvo una pequeña aventura con él que duró unos seis meses. Nicolás siempre se había portado como un caballero con ella, pero él decidió dejarlo ya que le contaba, que aun seguía enamorado de su mujer. Para ella, al principio fue duro, pero con el tiempo volvieron a recuperar su amistad.
-¿Qué ha ocurrido?-preguntó Yolanda.
-Bueno, es un poco delicado, verá, recibimos anoche una llamada desde el “Club Nines”, para avisarnos que un señor de unos cuarenta y cinco años había fallecido mientras realizaba un servicio con una de las chicas que allí trabajan.-Al sargento, se le escapó una pequeña risa, que Yolanda no percibió.
-¿Cómo?-Respondió con asombro.
-Acudimos al lugar de los hechos y encontramos el cuerpo sin vida, en una de las habitaciones del club.
-¿Han avisado a su familia?- Yolanda, no quería seguir escuchando más detalles.
-Sí, hemos hablado con su madre esta mañana.
-¿Su mujer y sus hijos?
-¿Cómo?
-Que si han localizado a su mujer y a sus hijos.
-¿Nicolás? Mire señora o no estamos hablando del mismo hombre o hay muchas cosas que usted no conoce de este señor.
-¿Por qué dice esto sargento?- Yolanda seguía sin salir de su asombro, y estaba empezando a encontrarse un tanto incómoda.
-Le voy a hablar claro, al final acabará enterándose. Este hombre es un viejo conocido nuestro. Asiduo putero con mal beber que ha terminado más de una vez en comisaría por alborotos o escándalos públicos. También sabemos que tiene varias denuncias por mujeres a las que ha pedido dinero, y nunca ha devuelto.
María intentó tapar el auricular, para que el sargento no escuchase el soplido que soltó.
-¿Le pidió dinero alguna vez prestado?-Rodríguez formuló la pregunta, sin mostrarse sorprendido.
Se hizo un silencio, que sonó a afirmación.
-Señora, será mejor que pase usted por comisaría y charlemos un rato.-Yolanda seguía sin poder pronunciar palabra.
Yolanda colgó el teléfono sin despedirse del sargento.
servido por Martín
13 comentarios
compártelo
12 Enero 2009
Esa relación ya no empezaba bien, su primera cita y ya lo había fastidiado quedando a las diez de la mañana, cuando el no madrugaba nunca tanto. Menuda idea tan mala. Pero haría el esfuerzo, esa chica le gustaba realmente, y estaba dispuesto a dejar de lado algún caprichito, solo por ella.
Se levanto vestido, siempre lo hacía, menos los miércoles y domingos que se cambiaba de ropa, pero era martes y ya tenía una cosa menos que hacer.
Entro en el cuarto de baño, se sentía muy orgulloso por lo ordenado y limpio que estaba todo; su madre hacía una semana que lo había dejado nuevo, y ya lo decía él, “no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”.
Saco un botellín de whisky que tenía en un armario que utilizaba para guardar trastos, se echo un buche a la boca y escupió en la pica del lavabo, salpicando todo el cristal.
Lleno sus manos de colonia “nenuco” (era la única que le gustaba) y emborracho su pelo, su ropa, las axilas, e incluso volcó unos centilitros, dentro de sus calzoncillos, que le provocaron un escozor que hizo que soltase un par de gritos.
Cuando bajo a la calle se coloco las gafas de sol, para que los rayos del sol, no le destrozasen la vista. Nunca salía hasta que el sol no se hubiera escondido, y la mala ostia se estaba adueñando de él, demasiado estaba haciendo por una chica.
Paro en el tasca que tenía debajo de casa, necesitaba alguna ayuda, para acudir a su cita.
-Hombre Josete, venditos los ojos que te ven a estas horas- Dijo Ángel, el dueño del bar.
-Ya tío, hazme una foto, porque no me vas a ver más- le contestó - Ponme un carajillo de anís del mono.
Después de tomárselo, pidió otro, el alcohol siempre le daba seguridad en si mismo, y quería impresionar a aquella chica.
-Josete, ¿no serás tu el que apesta a colonia de crío, no?- dijo Ángel, tapándose la nariz y poniendo cara de asco.
-No me jodas Ángel, que es muy temprano.- Miró el reloj, llegaba media hora tarde, así que se dio la vuelta y se marchó- Luego me paso para pagarte,¡y deja de echar ambientador cabrón, que no huele tan mal!
Había quedado en una cafetería que no le quedaba muy lejos de su casa. Por fin la iba a conocer en persona, después de dos semanas que llevaba chateando con ella. Esa página para encontrar pareja había dado sus frutos, y esa chica le había llegado al corazón, nada más verla.
Cuando llego a la cafetería vio que estaba vacía, en ninguna mesa había nadie, Tan solo una señora mayor que estaba tomándose un cortado en la barra.
Se acerco a la barra y le preguntó a la camarera.
-Perdona, ¿Sabes si ha estado aquí una chica, en la mesa del fondo, con un pañuelo rojo en el cuello?
-¿Eres Josete?-le respondió la camarera, con un sonrisa perversa en sus labios.
-Sí- respondió el extrañado
-Han dejado esto para ti- le dio un sobre blanco, que ponía “Para Josete, con cariño”
Lo abrió y leyó su contenido.
“Querido Josete
Vaya chasco ¿no?, que gilipollas eres. ¿Te dije que me vengaría por aquel día que me dijiste que era una zorra? ¿No era lo suficiente mujer para ti? ¿Mi coeficiente era bastante simple, verdad? ¿Necesitabas una mujer inteligente a tu lado?
Pedazo de mierda, lo que se siembra se recoge.
Sonia”
Josete se puso rojo como un tomate, las venas del cuello empezaban a hinchársele, los ojos se le inyectaron en sangre. Dio un golpe encima de la barra y se marchó dando un portazo que hizo retumbar todo el local.
-Que pestazo a colonia de niño ¿no?- dijo la abuelita que tomaba el cortado, a la camarera.
servido por Martín
2 comentarios
compártelo
12 Enero 2009
El médico me dijo que debía buscarme un hobby para desconectar de todo, y fui probando varios hasta decidirme, por abrir aquí un pequeño rinconcito.
Primero intenté el golf. Me expulsaron del club cuando estampé el carrito contra un árbol, me hicieron soplar y la tasa de alcohol duplicaba la permitida para llevar aquel tipo de carrito. Por suerte no me quitaron puntos, aunque me dieron seis en la cabeza.
Mi segunda opción fue correr. Me fui a Decathlón, me compré zapatillas, pantalones elásticos e incluso una cinta para el pelo. Salí de casa a las seis y media de la mañana y cinco minutos más tarde estaba de regreso con principio de infarto, un esguince en la rodilla izquierda y un flato que me moría.
Seguí buscando mi distracción, y tope con la iglesia. Pensé en la oración como una forma de evasión e incluso llegue a encontrarle su qué. Pero la segunda borrachera que pille con el capellán, provocó unos desperfectos en aquel santuario (no recuerdo nada de aquella tarde) que se saldaron con una noche durmiendo en el cuartelillo de la guardia civil.
He decidido probar con la escritura, crear mis historias, aventuras y desventuras en este pequeño espacio sin que tenga consecuencias negativas contra mi persona.
Ya veremos por donde sale el tiro.
servido por Martín
2 comentarios
compártelo